Muchas personas nos consultan permanentemente por problemas sentimentales, matrimoniales, celos, infidelidades y otros conflictos de pareja.
Cuando se produce una ruptura sentimental hay quienes se deprimen y generan un estado emocional de añoranza, angustia y desazón, quedando “atrapados” en el pasado, con lo cual se reduce considerablemente su propia autoestima.
Pero también hay otras personas que en tales circunstancias, suelen generar muchas emociones y sentimientos negativos que las llevan a cometer errores, imprudencias y otras cosas más graves aún que luego resultan muy perjudiciales y difíciles de solucionar.
Ante estas situaciones, lo más habitual es que la persona abandonada genere una particular “obsesión” por atraer nuevamente al ser amado hacia sí y lograr una reconciliación..., a cualquier precio y sin reparar en los medios que utiliza para lograrlo.
De hecho recibo diariamente muchos correos electrónicos de esta naturaleza, a través de los cuales dichas personas solicitan específicamente la ejecución.